10 de abril de 2012

Nordic Walking


En sus demandas fisiológicas y musculares y sus beneficios para la salud, el Nordic Walking o Marcha Nórdica es comparable al Esquí Nórdico (Esquí de fondo) considerado, actualmente, el primero de la lista de los deportes con mayores beneficios para la salud.  “La Marcha Nórdica es el deporte perfecto” titulaban unos estudios en la revista “Sports Medicine”.  Es una actividad que puede practicarse a cualquier hora del día y en cualquier parte, fácil de aprender y que moviliza el 90% de la musculatura corporal.

Aunque las informaciones son diversas, parece ser que el Nordic Walking (NW) nace en Finlandia en 1930, como necesidad de los esquiadores nórdicos de reproducir la técnica del esquí nórdico clásico en los entrenamientos veraniegos sin nieve.  Otras informaciones hablan de este mismo inicio pero lo ubican en EEUU.   Sea como sea, a finales del siglo XX la comunidad científica analiza esta nueva actividad y le otorga grandes beneficios para la salud de sus practicantes.  En 1996 aparece el "Nordic Walking" como denominación oficial para este deporte, y poco después, en el año 2000, se constituye la INWA (Asociación Internacional de Nordik Walking).  En España se conoce también con el nombre de Marcha Nórdica. A partir de este momento el NW se revela como una actividad inmejorable para promover la salud y el rendimiento deportivo de muchos practicantes.  Se define como una actividad que, incorporando una técnica específica en el uso de los bastones, implica el tren superior a la marcha y aporta modificaciones en la amplitud y el ritmo de paso habituales al caminar, hechos que diferencian al NW de simplemente caminar con bastones.

Inicialmente, la práctica del Nordic Walking se extiende a Finlandia, Alemania y Austria pero actualmente hay entre 8 y 10 millones de practicantes repartidos por todo el mundo.  En 2005, la revista alemana “Fit for Fun” reconoce el Nordic Walking como la actividad “Wellness” más de moda en Europa.

Una de las virtudes del Nordic Walking es la necesidad mínima de material.  Ropa transpirable, cortavientos, guantes y sombrero o gorra si las condiciones meteorológicas lo requieren, calzado ligero y adecuado para andar (calzado de running o trail running) y sistema de hidratación son las cosas imprescindibles para practicar la Marcha Nórdica.

Los bastones:  generalmente suelen estar fabricados en aluminio o carbono que son los materiales más resistentes y ligeros con los que se fabrican, además, estos materiales les confieren la cualidad de no transferir vibraciones al practicante en su uso.  La empuñadura es ergonómica y cómoda y sostiene la “Dragonera”, correa también ergonómica que se adapta a la forma de la mano y muñeca de manera que permite mantener el bastón en su posición aunque no se cierre el puño.  La punta suele ser de acero u otros materiales muy resistentes al desgaste y se complementa con Taco de goma para practicar la marcha en asfalto.
En el momento de escoger los palos es importante saber de qué longitud deben ser.  Habitualmente se habla de 2/3 de la altura o multiplicar esta en cm. por 0,66.  Evidentemente estas son las referencias correctas pero la experiencia nos enseña que hay practicantes que se sienten más cómodos con unos bastones de esta proporción y otros los prefieren un poco más altos.  Visto que el bastón ideal para Nordic Walking es de una pieza (suele ser la opción más ligera y que genera menos vibraciones) y que las distintas longitudes tienen variaciones de 5 cm., una vez se conozca la longitud correspondiente a los 2/3 de la altura del practicante, este puede probar con la medida inferior y con la superior.  La mayoría de fabricantes tienen algún modelo extensible en su colección.  El fabricante LEKI, por ejemplo, tiene modelos con un tramo extensible cerca de la empuñadura que permite una variabilidad de 10 cm., otros modelos de dos tramos que son universales (para todas las tallas) y otros modelos de tres tramos, también universales, que permiten almacenar los bastones en un espacio reducido.


Algunos beneficios del Nordic Walking son:

  • Activación del 90% de la musculatura corporal
  • Consumos energéticos con incrementos medios del 20% en relación a la marcha
  • Rebaja la tensión y el dolor en la región de la cintura escapular
  • Mejora significativamente la movilidad en la rotación del cuello y de la columna vertebral
  • Mayor implicación de la musculatura del tronco y brazos
  • Gracias al uso de los bastones, se reduce la sobrecarga en las articulaciones del tren inferior en un 30%
  • Los bastones proveen estabilidad a personas con dificultades de equilibrio y en superficies resbaladizas
  • Fácil aprendizaje y baja sensación de cansancio durante su práctica
  • Puede fomentar la socialización a la vez que nos puede acercar a espacios naturales o desconocidos 
  • Es económico y practicable en cualquier lugar y con distintas condiciones climáticas

Ya sabes, si buscas una forma fácil y efectiva para mejorar tu salud... 
¡practica la Marcha Nórdica!