29 de abril de 2012

Suplementación deportiva: ¿trampa o milagro?



El entrenamiento invisible

Aunque la suplementación deportiva tiene un uso extendido en muchos países y está visto como algo natural dentro de un programa de entrenamiento, lo cierto es que en otros, sigue considerándose como algo “oscuro”, “anti-natural” y nocivo para la salud. Tal vez esto ocurra porque su uso es habitual dentro del mundo culturista, por que gran parte de las campañas de publicidad se dirigen hacia ese público o simplemente por desconocimiento y desinformación.

Los pilares para conseguir cualquier objetivo son entrenamiento, preparación mental, regeneración y nutrición. Estos dos últimos, los conocidos como “entrenamiento invisible”, tienen un papel fundamental en la regeneración después del entrenamiento, ya que es en ese momento cuando el organismo no tan solo recupera su estado de home- ostasis (equilibrio) previo al entrenamiento, sino que además es cuando se produce el fenómeno de la “sobrecompensación”. Dicho con otras palabras, el estímulo del entrenamiento lo que en realidad hace es reducir el nivel de condición física (cuando acabamos de entrenar, estamos en peor “forma” que antes de empezar), pero a partir de ese momento empiezan una serie de procesos fisiológicos que permiten que la condición física no solamente se recupere a los niveles previos al entrenamiento, si no que se alcancen niveles superiores a aquél. Estos procesos se verán favorecidos por un correcto descanso (y/o terapias de regeneración) y una buena alimentación (con la ayuda de suplementos deportivos). No prestar la atención que merece a esta fase “post- entrenamiento” puede incluso anular el efecto positivo que supuestamente deber- ía tener el entrenamiento.

“El descanso y la nutrición es lo que se denomina “entrenamiento invisible” y son fundamentales, junto con el entrenamiento en la consecución de cualquier objetivo. ”



Suplementación deportiva: ¿trampa o milagro?

Hará unos meses, viendo un debate en TV sobre alimentación y obesidad, se produjo una situación “curiosa” pero que ilustra perfectamente la imagen que muchas personas tienen de los suplementos deportivos. Entre los tertulianos, había dos médicos. Uno de ellos defendía la dieta mediterránea, equilibrada, con un aporte importante de hidratos de carbono como fuente principal de energía, seguido por un aporte de grasas y proteínas menor. El otro recomendaba una mayor ingesta de proteínas y grasas y menor de carbohidratos. A la pregunta formulada por la presentadora del programa de qué había desayunado esa misma mañana, este último respondió que “un batido de proteínas con un chorrito de aceite de oliva”. “Ah, pero eso es hacer trampas!”, se sorprendió la presentadora. La respuesta del doctor: “Estamos en el siglo XXI. Si existen avances que nos permiten obtener los nutrientes necesarios sin añadidos que no deseamos, ¿por qué no vamos a utilizarlos?”. ¿Curioso, no? Lo que espontáneamente dijo la presentadora, seguramente es lo que muchos de nosotros piensa (inconscientemente). ¡¡Pero nadie cree que tomar un medicamento con aporte de hierro, coger el ascensor en lugar de las escaleras andando o que someterse a un tratamiento de estética es hacer trampas!!

Por otra parte, en el extremo opuesto, también encontramos algunas personas que creen que si no toman suplementos no conseguirán sus objetivos, y prueban un producto tras otro, sin saber si realmente lo necesitan o si podrían obtenerlo directamente de los alimentos. Suelen pensar en que más es mejor y se guían por las recomendaciones de un conocido o de algunas de las revistas que, curiosamente, viven de la infinidad de productos de suplementación que anuncian. Son personas que sobrevaloran los beneficios de los suplementos, aunque posiblemente puedan mejorar notablemente la calidad de sus entrenamiento y sus hábitos de alimentación.


Y yo... ¿necesito suplementarme?

Antes de tomar ningún suplemento, es importante plantearse si es o no necesario, qué objetivo se persigue, si hay aspectos mejorables en el entrenamiento y en la alimentación, si existe algún tipo de carencias nutricionales, cuál es el historial médico... Un profesional puede ayudarnos a contestar estas preguntas. Si llegamos a la conclusión que algún suplemento puede ayudarnos a mejorar nuestra salud, estado de forma o rendimiento, necesitaremos saber qué productos son los indicados, en qué dosis y en qué momento. Existe mucha información (o desinformación) en revistas, muchos productos “milagrosos” anunciados, muchos consejos de culturistas o bodybuilders... Desconfía, ya que cualquier recomendación debe serlo en base a unas necesidades individuales y no vale aquello de “más es mejor”.

Algunos suplementos son de eficacia probada científicamente, mientras que otros “parece ser que ayudan”, aunque no se ha demostrado de forma concluyente. Además la calidad entre unos productos y otros puede ser muy dispar, así como la transparencia en la información sobre sus componentes. Ten en cuenta que la legislación es diferente en cada país y que puedas comprar algunos productos en EEUU o Andorra que no estén permitidos en España (o viceversa). Así pues, es importante asegurarse de la procedencia, componentes y calidad de los suplementos y marcas que compramos. Y en este sentido, como en cualquier ámbito, nadie regala “duros a cuatro pesetas”. Partiendo de la base de que el coste de los suplementos nutricionales es elevado, y teniendo en cuenta las premisas de seguridad y efectividad, no es buena idea decidir qué producto o marca tomar basándose solamente en el precio, sin considerar cuál es su composición (por 100gr y por dosis), la calidad de esos componentes, los controles a los que se han sometido durante la elaboración,... Si no queremos encontrarnos con aquello que tanto repiten las madres de “lo barato sale caro”.

Los suplementos deportivos pueden potenciar los efectos del entrenamiento, permitir una recuperación más rápida y un mayor rendimiento en los entrenos y competiciones, pero no esperemos “milagros” si descuidamos los otros pilares básicos (entrenamiento, alimentación y descanso).

En siguientes entradas hablaremos sobre los diferentes suplementos que nos pueden ayudar a conseguir nuestros objetivos, de las dosis recomendadas y, muy importante, del “timing”, del momento en que deben ser tomados para optimizar sus beneficios (los efectos y beneficios de un suplemento dependen mucho del momento de la ingesta).