29 de agosto de 2013

Cuanto más bebes... ¡peor comes!




Aunque ya es conocido el efecto del alcohol en el aumento de peso y grasa corporal, los investigadores han encontrado otro motivo más por el que deberían reducirse su consumo: tendemos a comer peor en los días que bebemos.

Un reciente estudio realizado por investigadores del National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism (NIAAA), el National Cancer Institute y el Departamento de Agricultura de EEUU, ha revelado que las personas que beben más también es probable que coman menos fruta y que ingieran más cantidad de calorías por una combinación de alcohol y alimentos ricos en grasas poco saludables y con azúcar añadido.

"Hemos encontrado que cuando aumenta el consumo de bebidas alcohólicas, el índice de comida sana (Healthy Eating Index, HEI-2005) disminuye, como indicador de una mala elección de los alimentos", dice la autora Rosalind A. Breslow, PhD, una epidemióloga en NIAAA's Division of Epidemiology and Prevention Research. "Es importante puntualizar que nuestro estudio no determina las causas de esta asociación". Creado por la USDA, el índice HEI-2005 mide la proximidad de las dietas a las recomendaciones alimentarias del 2005 en EEUU (US Dietary Guidelines for Americans).


   (Artículo traducido de IDEA Fitness Journal, Junio 2013)

28 de agosto de 2013

Caminar, útil en mujeres (no en hombres) para prevenir el infarto



Es conocido que solamente una pequeña parte de la población camina  durante largos periodos de tiempo de forma regular. Según los últimos estudios, las mujeres debería aumentar los niveles de actividad física para reducir el riesgo de paceder un infarto.

El estudio, publicado en la revista Stroke (2013;44, 111-18) incluyó 13.576 hombres y 19.416 mujeres de entre 29-69 años. Este gran grupo era parte de la European Prospective Investigation Into Cancer and Nutrition. Los participantes fueron reclutados entre 1992 y 1996 y continuado hasta 2006. Durante este periodo de tiempo, se documentaron 442 casos de infarto vascular entre los sujetos de estudio. Los investigadores se dieron cuenta que aquellas mujeres que caminaban ≥3.5 horas semanales tenían un 43% menos de probabilidades de sufrir un infarto que las que no caminaban regularmente. Pero esto solamente era así en mujeres; caminar regularmente parecía no tener el mismo efecto en la reducción del riesgo entre los hombres. Los investigadores tampoco encontraron "asociación significativa... para otras actividades de ocio o de actividad física vigorosa con enfermedades cardiovasculares (riesgo) en ambos sexos".

"Las actividades físicas recreaciones de intensidad moderada tenían una relación inversa con la incidencia de infartos en mujeres, mientras que la actividad física no afectó en el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular en hombres" continúan. "Al aumentar el tiempo dedicado a actividades como caminar, puede esperarse una reducción en el riesgo de infarto entre mujeres".


(Artículo traducido de IDEA Fitness Journal, Abril 2013 pág.11)