19 de enero de 2015

¿Quieres adelgazar? ¡¡Elimina el estrés!!



Si te cuesta hacer entender a tus clientes la importancia de vivir relajado y sin estrés, explícales que una reciente investigación muestra que el estrés y la depresión pueden alterar las respuestas metabólicas frente a las comidas altas en grasa, de forma que puede favorecer la ganancia de peso.


Investigadores de la Universidad de Ohio en Columbus, Ohio, quisieron comprobar si el estrés y un historal depresivo podrían estar asociados con un menor gasto calórico después de las comidas, así como con unos niveles elevados de triglicéridos, cortisol e insulina.

Diseñaron un estudio cruzado al azar con 58 mujeres sanas (edad media, 53). Los investigadores preguntaron a las participantes sobre su nivel de estrés del día anterior. Entonces, las mujeres tomaron una comida de 930 calorías con 60 gramos de grasa. Se recogieron medidas del gasto calórico en reposo tras la comida, de la oxidación de grasas, y los niveles de insulina, cortisol y  triglicéridos.

El análisis de los datos reveló que las mujeres que habían experimentado uno o más sucesos estresantes en las 24 horas antes de la comida rica en grasas quemaron, en promedio, 104 calorías menos en las 6-7 horas posteriores a la ingesta que las mujeres que estaban libres de estrés. En otras palabras, las mujeres con estrés tenían tasas metabólicas en reposo más bajas que las que no estaban estresadas, y por lo tanto quemaban menos calorías para el mismo nivel de actividad. Los autores del estudio señalaron que esta diferencia podría significar hasta casi 5 kilos de peso extra por año.

"Esto significa que, con el tiempo, unos niveles de estrés elevados podrían llevar al aumento de peso", dice el autor principal del estudio Janice K. Kiecolt-Glaser, PhD, profesor de psiquiatría y psicología, en un comunicado de prensa de la Ohio State University. "Sabemos por otros estudios que somos más propensos a comer los alimentos equivocados cuando estamos estresados, y según nuestro estudio, cuando comemos los alimentos equivocados [en situación de estrés], es más probable un aumento de peso ya que estamos quemando menos calorías ".

Otro hallazgo interesante del estudio fue la distinta reacción de las personas con un historial de depresión. "Con depresión, observamos que había una capa adicional. En las mujeres con estrés y un historial de depresión, los niveles de triglicéridos después de la comida alcanzaron su punto máximo", dijo Kiecolt-Glaser. Así que las mujeres con depresión y estrés elevado no sólo quemaron menos calorías que los otros comensales, si no que también tenían niveles más altos de grasa en el torrente sanguíneo.


El estudio está disponible en Biological Psychiatry (2014; doi: 10.1016/j.biopsych .2014.05.018).

(Artículo traducido de "Reducing stress may prevent weight gain", Shirley Archer, JD, MA. 

IDEA Fitness Journal vol.12 nº1, Enero 2015)